Entrevista a
Guillermo
Álvarez
Cuevas, Director General de la Cooperativa de La Cruz Azul
Por Eloy Rodríguez Alfonsín
El hombre que ha conducido durante 20 años a la
sociedad cooperativa más exitosa de México, nos habla de su visión y compromiso con el bienestar de la gente como una verdadera forma de vida.
La historia de La Cruz Azul es centenaria, data de 1881, cuando fue construida por el inglés Henry Gibbon la primer fábrica dentro de la antigua Hacienda de Jasso (hoy Ciudad Cooperativa Cruz Azul), en el Estado de Hidalgo.
Durante el periodo revolucionario, la fábrica tuvo que parar y en 1918 reanudó su operación. En 1931, La Tolteca compró La Cruz Azul (marzo), fijándose como fecha de entrega el 15 de octubre, los accionistas decidieron
cerrar y operar sólo con La Tolteca, fue cuando los trabajadores de La Cruz Azul iniciaron los trámites legales para conservar su fuente de trabajo y empezó una intensa lucha por la subsistencia. En noviembre, La Cruz Azul fue puesta en manos de los trabajadores. En febrero de 1932 se volvieron a encender los hornos, dirigidos, administrados y operados por los trabajadores. Los accionistas de La Tolteca, continuaron con los trámites legales para recuperar la fábrica,
paralelamente se emitió la Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Pública y el 21 de mayo el Gobernador
del Estado de Hidalgo, Bartolomé Vargas Lugo, decretó la expropiación de La Cruz Azul, adjudicándosela a los trabajadores. En 1934, se formaliza la Sociedad Cooperativa, con 192 Socios Fundadores y se le nombra “Cooperativa
Manufacturera de Cemento Portland La Cruz Azul, S.C.L.”.